
Aqui les dejo un aporte basado en nuestra cultura y la relación con el agua, la chaya de las siestas en viejos febreros, cuando chayar en la calle llenando el fuentón y armándose con valdes y tarros de leche y hasta de dulce, nos preparabamos para pasar un rato de esparcimiento inigualable. Cuando hay gente que hace las cosas mal hay que denunciarlo, pero cundo hacen las cosas bien hay que reconocerlo, son deberes morales que no debemos perder, por eso el saludo y el agradecimiento por el aporte a la Fundación Bataller que incluyó una recopilación de historias e imágenes épicas de nuestro carnaval, además de la leyenda de la chaya. He aqui su aporte, que se transforma en el de otro sanjuanino de pura cepa cuyana:


